Porque me dijiste que sí, cuando en realidad era un no

Porque me dijiste que sí, cuando en realidad era un no

Por qué me dijiste que sí, cuando todo en tu cuerpo gritaba que no. Te pregunté si era importante para ti, me dijiste que sí; te pregunté si querías compartir una vida conmigo, me dijiste que sí; te miré directo a los ojos y por un momento creí leer un sí… Y bueno, puede que en aquel entonces no estuvieras mintiendo, quizás en aquel entonces sí era sí, la cuestión de todo este asunto es, ¿cuándo se volvió un no?

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El no llegó en forma de un mensaje contestado a las tres… cuatro… cinco… seis horas; luego evolucionó al día siguiente, tres días después, una semana luego. Tu indiferencia jugó con mi inocencia, y se instaló en mi cabeza en forma de paranoia. Comencé a reclamarte cosas, quería revisar tu móvil cuando estábamos juntos, la inseguridad sacó lo peor de mí y aunque lo sabía, yo ya no estaba tan segura que tus respuestas siguieran siendo “Sí”.

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Recuerdo que siempre estaba disponible cuando me llamabas, me parecía tierno que te acordaras de mí un sábado en la madrugada, era un poco ilusa por esos días también. Aún no me creía que tu respuesta hubiese sido sí.

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#CoupleVibes nos definía, las mejores fotos Tumblr eran nuestras; y vuelvo a preguntarte, ¿por qué me dijiste que sí cuando en realidad era no?

¿Es que acaso te agobiaron mis abrazos? ¿Es que acaso fui muy cursi? Perdón, solo quería hacerte sonreír

Tu celular, tus eventos familiares, tus amigos que me odiaban de acuerdo a tus palabras y mis paranoias que te hacían quererme menos según tú, todo eso se sostenía entre dos letras “Sí”.

Pero entonces, entre el sí y el no, nació una nueva: Un quizás, y me empecé a preguntar si quizás todo se desgastó, si quizás yo tuve la culpa, si quizás… nunca sabré qué sucedió

Y el quizás me llevó en un suave viaje hasta el no, hasta el no que debiste decirme al principio; pero es que al principio si era sí, y ambos cambiamos, por eso el sí, se transformó en un no…

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